Pages

Friday, July 29, 2011

“Presbítero”


El término “presbítero”

Según un artículo publicado por la Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos,  “el término "presbítero" es una transliteración de la palabra griega "presbúteros", que significa literalmente “mayor de edad” o “anciano.” Este término tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, ya que los dirigentes de Israel se llamaban “ancianos”. En muchos pueblos antiguos, como los Egipcios (Génesis 50:7), los Moabitas y los Madianitas, por ejemplo (Números 22:7), los que eran mayores en edad desarrollaban actividades de liderazgo. Ellos tenían más experiencia y fueron naturalmente respetados como los más aptos para guiar a su gente”. El articulo también comenta que “No existe límite de edad estipulada para calificar como “anciano”.

La primera vez que aparece el nombre anciano

El artículo nos dice que “la primera vez que aparece el nombre “anciano” entre los israelitas es en Éxodo 3:16. El pasaje no explica cómo fueron designados, sólo los menciona como si los hubiesen tenido desde mucho antes. Después, en Éxodo 24:1, Dios dice a Moisés que suban setenta “ancianos” con él al Monte Sinaí. Los ancianos tenían bastante influencia. En la tierra prometida, cada ciudad tenía un cuerpo de ancianos que la gobernaba, actuando como jueces (Deuteronomio 19:12, 21:2, 22:15, 25:7). Algunas ciudades tenían hasta setenta y siete ancianos (Sucot, Jueces 8:14). A veces parece que el término se usa en forma general, incluyendo a todo tipo de oficio y líder. Son los ancianos que pidieron un rey para Israel (1 Samuel 8:4), y después ungieron a David (2 Samuel 5:3). Al principio, ejercían solamente poder civil, pero en el tiempo de Jesús, actuaban con autoridad religiosa, juntamente con los sacerdotes, formando incluso parte del Sanedrín. (Ver el artículo, “Anciano,” en el Diccionario Ilustrado de la Biblia, Editorial Caribe, páginas 30-31.)”.

Se formaliza el oficio de anciano

Incluso, dice que “algunos ven en Éxodo 18:13-27 la formalización del oficio de “anciano.” Moisés estaba agotado, tratando de juzgar los asuntos de todo el pueblo, trabajando todo el día (vv. 13-18). Jetro, su suegro, le dio el consejo de dividir el trabajo, seleccionando a “varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia” (v. 21). Les delegó la gran parte del trabajo, y solamente le traían los problemas que ellos no podían solucionar. En Números 11:16-17, Moisés reunió a setenta ancianos para ayudarle a llevar la carga del pueblo. Dios puso el espíritu que estaba en Moisés también en ellos”. Y “en el Nuevo Testamento, este nombre es usado para los supervisores espirituales de las iglesias”. El mismo término se puede sustituir por “el concepto de “obispo” y “pastor”. 

El término obispo

Por otra parte, explica el significado de la palabra Obispo. “La palabra "obispo" viene del griego "epíscopos", que significa "supervisor" o "guardia." El verbo "episcopéo" significa "cuidar,” “supervisar,” o “visitar." En Tito 1: 5-9 "epíscopos" es sinónimo con "presbíteros". En el versículo cinco, Pablo empieza hablando acerca de los ancianos, y en el versículo siete, sigue “porque es necesario que el obispo...”. Obviamente no ha cambiado el tema, sino que está ampliando la explicación de las características que deben exhibir los que tienen este mismo oficio. El hecho de que los requisitos mencionados en 1 Timoteo 3:1-7 son casi exactamente los mismos que Pablo nombra en Tito 1 también sugiere que es el mismo oficio. En 1 Timoteo 3, se dice que el anciano debería “cuidar de la iglesia de Dios” (v. 5). En Tito 1, identifica al obispo como “administrador de Dios”. El mismo término “obispo” significa supervisor”. En pocas palabras, el trabajo del obispo es apacentar el rebaño.

El presbítero es un supervisor pastoral

El artículo concluye comentando que “el presbítero es un SUPERVISOR PASTORAL”. Y “aunque los términos "presbíteros" y "obispo" tienen diferencias de énfasis, apuntan al mismo oficio. En la práctica, normalmente no es posible que todos los presbíteros dediquen el tiempo completo al ministerio. Sin embargo, este hecho no debería disminuir la importancia del trabajo pastoral de todos los presbíteros. Lo importante es saber que el presbítero es un supervisor pastoral, y no un mero administrador. Frecuentemente el presbítero se ve como un simple miembro de un consejo que va a reuniones para tomar decisiones. De acuerdo con lo que hemos visto en la Biblia, no debe ser así, porque este oficio es un llamado a un trabajo pastoral con personas”.

Fuente: FLET 

Espero que les edifique mucho. Bendiciones!


Sunday, July 24, 2011

Matrimonio y Familia

 




En estos tiempos tan difíciles, en los que uno de los fundamentos principales de la sociedad, que es el matrimonio se deteriora; es muy importante conocer lo que quiere Dios de nosotros como hombres y mujeres en nuestra vida matrimonial y familiar. Además, es importante distinguir que existen relaciones naturales y relaciones antinaturales. También, es importante entender que hay relaciones que Dios bendice y aprueba, y otras que simplemente abomina. Es por esta razón, que les recomiendo el siguiente artículo publicado por la revista Aguas Vivas: “Matrimonio y Familia”, del autor Eliseo Apablaza F., quien exhorta, y enseña a través de estas líneas, para la gloria de Dios.


Fuente
 
Matrimonio y Familia

Por: Eliseo Apablaza F.

Vivimos en días muy contrarios a la institución familiar. Los modelos y costumbres de matrimonio y familia son sólo caricaturas de lo que el Señor diseñó en un principio. ¿A qué autoridad recurriremos para que nos enseñe acerca de su verdadera naturaleza y función? He ahí la sabiduría y la ciencia de los hombres. De ellas surgen muchos modelos de matrimonio y familia; pero en ellos hay confusión, y no se tiene en cuenta a Dios.
 
En cambio, la Palabra de Dios nos muestra un modelo invariable, trascendente, que no reconoce diferencias raciales ni culturales, como tampoco modas pasajeras. Este modelo tiene como centro al Señor Jesucristo. Porque todo fue creado en Él, por Él y para Él, y todo -también el matrimonio y la familia- tiene en Él su explicación y su sentido.

Poniendo un firme fundamento

Las últimas palabras del profeta Malaquías, al final del Antiguo Testamento, están referidas a la familia. Dice allí, refiriéndose a Juan el Bautista, el cual habría de venir: "Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición" (4:6).

A juzgar por estas palabras, era de suma importancia que el ministerio de Juan produjera frutos al interior de la familia, y esto, antes de la venida del Señor Jesucristo. Tal como estaba escrito, Juan vino y cumplió su ministerio, y muchos le creyeron y se bautizaron en el bautismo de arrepentimiento. 

Pero no sólo para aquel tiempo era válida la exhortación de Malaquías. En nuestros días -hoy- el Señor está interesado en estas mismas cosas, porque se acerca el día de su Segunda Venida. Tanto en la víspera de su Primera, como en la víspera de la Segunda Venida, el Señor requiere que el corazón de los padres se vuelva a los hijos, y que el de los hijos se vuelva hacia sus padres. Tiene que producirse una sanidad al interior de la familia.

Vivimos en días muy contrarios a la institución familiar, tal vez como nunca antes. Nunca antes una sociedad había hecho tanto alarde de profesar ciertos principios y, al mismo tiempo, había buscado tantos subterfugios para transgredirlos. Los modelos de matrimonio y de familia que vemos hoy a través de la televisión y el cine son sólo una caricatura de lo que el Señor diseñó en un principio, pero que, no obstante, han logrado influir significativamente en esta sociedad.

¿A qué autoridad o fuente recurriremos para que nos enseñe acerca de la naturaleza y función del matrimonio y de la familia? Porque, ciertamente, podemos escoger entre la sabiduría humana y el consejo de Dios por su Palabra.

He ahí la sabiduría humana, con sus variadas ciencias. De ellas surge, no sólo un modelo, sino muchos modelos de hombre, de matrimonio, y de familia, según la particular cultura de que se hable. Para ellas, no hay un modelo acerca de cómo las cosas tienen que ser, sino muchos modelos acerca de cómo las cosas suelen ser. Para ellas, existe tanta validez en un modelo como en otro, porque - según afirman - todos surgen de realidades sociales diferentes, las cuales son todas legítimas en sí mismas. De más está decir que en esa multitud de modelos no se tiene en cuenta a Dios. 

El consejo de Dios por su Palabra y por su Santo Espíritu nos muestra, en cambio, un modelo invariable, trascendente, que no reconoce diferencias raciales ni culturales, como tampoco modas pasajeras. Este modelo tiene como centro al Señor Jesucristo. Porque la voluntad de Dios es "reunir todas las cosas en Cristo ... así las que están en los cielos, como las que están en la tierra" (Ef.1:10), porque todo fue creado en Él, por Él y para Él (Col.1:16), y todo tiene en Él su explicación y su sentido.

De estas dos fuentes de conocimiento surgen, pues, dos paradigmas que se oponen entre sí y que están en permanente pugna: uno procede del mundo y el otro procede de Dios. Y el gran problema para los hijos de Dios es que, no siendo del mundo, están en el mundo y, por tanto, expuestos a todas sus influencias.

Tal vez sea el ámbito del matrimonio y la familia el más atacado por la ciencia moderna, en su intento de desvirtuar el consejo de Dios dado en su Palabra. Lo que Dios enseña es fácilmente tildado por ellos de obsoleto y retrógrado. Pero los que conocemos a Dios, sabemos que su sabiduría es segura y es válida en todo tiempo. Aun más, afirmamos que todo el deterioro que vemos en el pueblo de Dios se debe a que ha rehusado el consejo de Dios y de su Santo Espíritu. Lo que el Señor decía de Israel es válido también hoy: "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua" (Jer.2:13).

Seamos humildes y reconozcamos que hemos pecado toda vez que nos hemos alejado de la Fuente. Reconozcamos que nuestros problemas matrimoniales y familiares nos han sobrevenido por ignorar voluntariamente el consejo de Dios, y por atender, en cambio, a las enseñanzas de la falsamente llamada ciencia. Por eso, la primera señal de restauración es el retorno a la Fuente que es Dios y a la sencillez y autoridad de su Palabra. Hemos de creer que toda la Escritura es inspirada por Dios y no sólo aquella que trata de temas considerados comúnmente "espirituales", como la salvación, el cielo o el plan eterno de Dios: también lo son asuntos tales como el matrimonio, la familia y la sexualidad.

No nos dejaremos, pues, impresionar por la falsamente llamada ciencia, porque no ofrece seguridad (1ª Tim.6:20-21). Edificar sobre sus preceptos equivale a edificar sobre arena. Las ciencias nada saben de lo que Dios diseñó en la eternidad para la expresión de la gloria de su Hijo Jesucristo, en quien "están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Col. 2:3). Construyamos nuestros hogares sobre un terreno más seguro: sobre la Roca, que es Cristo.

I. EL MATRIMONIO 

Una expresión de cosas eternas
Los cristianos gozamos de una posición celestial gloriosa, que nos fue dada en Cristo antes de los tiempos de los siglos. Esta posición celestial y eterna tiene una manifestación en las cosas terrenas y temporales, en lo cotidiano. La gloria de Dios consiste en que esas cosas celestiales se expresen de manera multiforme en los variados actos de nuestra vida cotidiana. Así, por ejemplo, en Efesios capítulos 1, 2 y 3 se nos habla de lo que nosotros somos en los lugares celestiales; en cambio, en los capítulos 4, 5 y 6 se nos habla de lo que somos en la tierra, aquí y ahora, en virtud de lo que somos arriba.

El matrimonio y la familia son dos de las principales áreas en las que se expresan aquí abajo las cosas eternas de Dios. Por eso Dios les asigna un lugar tan principal, y por eso el enemigo de Dios, que es enemigo nuestro y de toda justicia, los ataca tan fuertemente.

La metáfora de un misterio
Lo primero que hemos de ver respecto del asunto que nos ocupa, es que el matrimonio es la metáfora de un misterio. "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia" (Ef.5:32). Este misterio - Cristo y la iglesia - no se dio a conocer a los profetas del Antiguo Testamento, si bien su metáfora - el matrimonio - ya se había establecido en Génesis 2:24: "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." 

El matrimonio es una metáfora o una alegoría del misterio de Cristo y la iglesia, y no la revelación plena del mismo, porque muestra la unión de Cristo y la iglesia en forma velada, no abiertamente. El día que veamos a Cristo unido para siempre con su iglesia, en los lugares celestiales, celebrando las bodas del Cordero, ese día será una manifestación completa. Entonces ya no veremos oscuramente, sino que veremos las cosas tal como son. Hoy vemos el misterio revelado sólo a medias, a través de un delicado velo que lo cubre, y descubierto para unos pocos. El matrimonio es, de este modo, una metáfora que revela y, a la vez, esconde el misterio de la unión eterna de Cristo y la iglesia. 

Para conocer el verdadero significado del matrimonio, hemos de conocer a Cristo y a la iglesia. El Señor aceptó cierta distorsión en cuanto al matrimonio bajo el Antiguo Pacto, pero no la puede aceptar bajo el Nuevo. Porque en el matrimonio, el marido representa a Cristo, y la esposa a la iglesia, lo cual no se conocía bajo el Antiguo Pacto.

Cuando los fariseos se acercaron al Señor para preguntarle acerca del matrimonio, ellos tenían en mente las enseñanzas de Moisés dadas en Deuteronomio capítulo 24. Sin embargo, Él les llevó más atrás, a Génesis capítulo 2. "Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así" (Mt.19:8). "Al principio no fue así". Es el parámetro con que ha de medirse. Lo que está en el principio muestra el modelo original de Dios, y que expresa el deseo de su corazón. Lo posterior es el resultado de la incapacidad e irresponsabilidad del hombre para sostener aquel modelo. De manera que hemos de ver atentamente cómo fueron las cosas al principio, para así conocer el misterio que encierra el matrimonio.

Cuando Dios creó a Adán tuvo en mente a su Hijo, y cuando Dios creó a Eva, como compañera de Adán, tuvo en mente a la iglesia. Lo primero es Cristo y la iglesia. No Adán y Eva. No el matrimonio de Adán y Eva, sino Cristo y la iglesia. El matrimonio es una réplica en el tiempo de aquella unión maravillosa y eterna de Cristo y la iglesia.

El misterio de Cristo y la iglesia - como todos los que Dios ha revelado en su evangelio -, no es develado a todos los hombres, sino sólo a los que son de la fe: "El respondiendo les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado" (Mat.13:11); "Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio ..." (Rom.11:25); "Así pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios" (1ª Cor.4:1); "He aquí os digo un misterio ... (1ª Cor.15:51); "Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia" (1ª Tim.3:9); "E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad" (1ª Tim.3:16). Estos misterios no son entendidos por carne y sangre, sino que son entendidos espiritualmente, por revelación del Espíritu Santo...

Saturday, July 23, 2011

Todo Tiene Su Tiempo

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora…
Tiempo de nacer…
 y tiempo de morir…

tiempo de plantar, 
y tiempo de arrancar lo plantado;

tiempo de matar, y tiempo de curar;

tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, y tiempo de reir;
tiempo de endechar,
y tiempo de bailar;

tiempo de esparcir piedras,
y tiempo de juntar piedras; 
tiempo de abrazar,
y tiempo de abstenerse de abrazar;
tiempo de buscar, y tiempo de perder;
tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
tiempo de romper, y tiempo de coser;
tiempo de callar, y tiempo de hablar;
tiempo de amar,

y tiempo de aborrecer;
tiempo de guerra,

y tiempo de paz. 
(Eclesiastés 3:1-8)

Bendiciones!

Sunday, July 17, 2011

Los Vituperios de los que te Vituperan



¿Te han vituperado? ¿Te han herido? ¿Te han menospreciado? ¿Te han abofeteado? ¿Te han escupido? ¿Te han acusado? No te sientas mal, porque conozco a alguien a quien le hicieron lo mismo. Y lo más doloroso, es que Él no lo merecía; a diferencia de ti y de mí. 

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 corintios 5:21). Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (Romanos 8:3). 

A nuestro amado Señor, Jesucristo, le escarnecieron, le vituperaron, le abofetearon, y le menospreciaron. Por esto dice la Escritura: “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotrosAngustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca” (Isaías 53:3-9).  

Si tomamos como ejemplo a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores, debemos tener ánimo. Por lo tanto, Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. (Hebreos 12:2-3).

Entonces, ¿De qué te preocupas? ¿De que hablen mal de ti? ¿De qué te señalen y te juzguen? ¿De qué te menosprecien o te abofeteen? Sigue el ejemplo de Cristo. Porque ciertamente, Él no se quejó cuando lo despreciaron, no prestó oído a los vituperios, no se detuvo mientras cargaba su cruz; sino que siguió adelante, y derramó su sangre por amor a todos aquellos que lo vituperaron, a todos aquellos que lo desecharon, a todos aquellos que lo abofetearon, y a todos aquellos que lo juzgaron. Bien dice la escritura: 

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17). El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (Juan 3:18-21). 

Medita y valora todo lo que Cristo ha hecho por nosotros, los que creemos en Su nombre, y obedecemos a Su verdad. Y sigue su ejemplo, como está escrito: “Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir” (Lucas 6:27-38). 

“Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece” (Juan 3:13). Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra” (Juan 15:18-20). 

En resumen, perdona los vituperios, las heridas, los menosprecios, las bofetadas, las acusaciones, los juicios, y prosigue a la meta; "al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús". Pon tus ojos en Cristo, el autor y consumador de nuestra fe; en su Palabra, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna. Perdona a aquellos que no saben lo que hacen.  Amén! 

Que el Señor conforte vuestros corazones. Gloria a Dios!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Esforzaos

"Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá , y os salvará ".

Isaías 35:3-4

Lo más leído

Twitter

encyclopedia

Eclipse Total de Sol Agosto 21, 2017

Eclipse Total de Sol Agosto 21, 2017

Moon

CURRENT MOON

Noticias Aurora Digital

Noticias

News from Israel

Jerusalem Post