Pages

Tuesday, September 21, 2010

Las Obras de la Carne y el Fruto del Espíritu

"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros. Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros"  (Gálatas 5:13-26). 

En contexto histórico, en los versículos señalados anteriormente, Pablo se dirigía a la iglesia en Galacia. Sin embargo, la misma carta, también se dirige a la iglesia actual. En la primera parte, Pablo dice: “a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne”.

Según el diccionario Word Reference, la palabra “libertad” es la “facultad que tiene el ser humano de obrar o no obrar según su inteligencia y antojo”. Sin embargo, si analizamos éste concepto a través de la Palabra, observaremos que no obramos según nuestra inteligencia y antojo, sino sujetos a la inteligencia y el mandato divino. La Palabra, dice que somos guiados por el Espíritu, sí somos hijos de Dios. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14). Por consiguiente, como hijos, debemos ser obedientes a su Palabra.

Dios estableció en las Sagradas Escrituras, la forma en la que debe conducirse todo creyente. Porque "con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). Pues, ¿Cuáles deberían ser nuestros frutos como creyentes? Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, ya que contra tales cosas no hay ley.

Es difícil en estos tiempos conducirnos como lo establece la Palabra, pero con Cristo todo se puede. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis” (Gálatas 5:17). Que quiere decir, que si somos guiados por el Espíritu no podemos hacer lo que queremos, sino lo que el Espíritu quiere que hagamos. Pero, por lo contrario, si satisfacemos los deseos de la carne, contristamos al Espíritu Santo de Dios. Y ¿Qué es contristar? Pues, entristecer. Entristecemos al Espíritu, con el cual fuimos sellados para el día de la redención. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30).

No debemos contristar al Espíritu Santo porque él también es nuestro consolador, ayudador y nos enseña todas las cosas. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho(Juan 14:26). Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne” (Gálatas 5:16).

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:19-210. Si nos amonestan, diciendo “que los que practican tales cosas NO heredarán el reino de Dios". Entonces, ¿Cómo es posible que siendo creyentes todavía practiquemos tales cosas?

“Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:7). “Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Santiago 1:21-22).

Hermanos, Dios nos hizo libres del pecado. “Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna” (Romanos 6:22). “Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas” (1 Pedro 1:9).

Dios les bendiga en Cristo!

No comments:

Post a Comment

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Esforzaos

"Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá , y os salvará ".

Isaías 35:3-4

Lo más leído

Twitter

encyclopedia

Eclipse Total de Sol Agosto 21, 2017

Eclipse Total de Sol Agosto 21, 2017

Moon

CURRENT MOON

Noticias Aurora Digital

Noticias

News from Israel

Jerusalem Post